Efectos Adversos
Seguridad del Paciente

Hablar de seguridad del paciente es referirse a la ausencia de accidentes, lesiones o complicaciones, producidos como consecuencia de la atención a la salud recibida. Los problemas relacionados con la seguridad del paciente son mucho, entre los cuales destacan: infecciones nosocomiales, errores de medicación, úlceras de decúbito, caídas, reingresos, radiografías en una embarazada, cuerpo extraño tras intervención, retraso o error en el diagnóstico, sobreutilización terapéutica, hospitalización inadecuada o prolongada, muerte no esperada, etc.
Desde el informe de 1999 «To err is human», son varias las publicaciones que han puesto de manifiesto la relevancia de los problemas de seguridad:
- Por su elevada incidencia: uno de cada 10 pacientes atendido en un hospital y uno de cada 100 pacientes en consulta de atención primaria, pueden presentar un evento adverso relacionado con su atención médica.
- Por la gravedad de los daños: hasta un 16% ocasiona daños graves al paciente y que tienen relación directa con problemas de seguridad, un 39% ocasiona daños moderados y un 45% daños leves; dentro de los graves, un 1% puede ser fatal. Según el informe «To err is human», unas 100.000 muertes al año en EE. UU. son atribuidas a problemas de seguridad y según otro estudio posterior el cálculo es mayor, entre 210.000 y 440.000. Actualmente, se estima que puede llegar a ser la octava causa de muerte y da lugar al doble de fallecidos que los accidentes de tráfico y el cáncer de mama.
- Por el costo tanto económico como personal: se estima casi 30.000 millones de dólares anuales en los hospitales de EE. UU., en los cuales, dan lugar a demandas judiciales que afectan al equipo médico involucrado.

En el medio hospitalario, un 37% de los eventos adversos están relacionados con los medicamentos, un 25% con procedimientos, un 25% infecciones nosocomiales, un 8% con cuidados y un 3% con el diagnóstico. A nivel de atención primaria, también los relacionados con la medicación son los más frecuentes y llegan al 50%, seguidos de deficiencia en la comunicación (30%). El factor humano es la causa directa en más del 70% y la complejidad de la gestión de sistemas sanitarios, el principal factor subyacente, encontrando fallos concatenados antes de que se produzca el daño, tales como: técnica inadecuada, insuficiente formación, comunicación ineficaz, fallo en la supervisión, monitorización deficiente, etc.; pero más de un 40% de estos efectos adversos pueden ser prevenibles.
Dra. Betty Bravo, PhD

